Escucha el ProgramaEscúchanos en IVOOX y descubre lo que hay
Al Otro Lado de la Realidad

La gigantesca ave que sobrevoló Barcelona en 1990

gigantesca ave Durante junio de 1990, en la ciudad de Barcelona la opinión pública  solamente hablaba de un tema, que inundaba las charlas y las tertulias  que se daban en los bares y entre vecinos. No era ninguna noticia  relacionada con temas políticos ni ningún suceso deportivo destacable,  sino que iba más allá, siendo un acontecimiento que nunca se había  dado y que extrañó a toda la ciudad catalana por lo insólito que parecía.

Los barceloneses esperaban todos los días de junio de 1990 más  testimonios sobre ciudadanos en el apartado de “Cartas al director” del  diario La Vanguardia, que aseguraban haber visto sobrevolar el barrio  de Les Corts a un ave cuyas grandes dimensiones y su extrañeza no  encajaban con las aves existentes en la zona.

 

 El avistamiento del ave gigantesca por Pere Carbó, el  detonante.

El 10 de junio de 1990, una carta al director en el diario La Vanguardia realizada por un vecino del barrio barcelonés de Les Corts llamado Pere Carbó aseguraba haber visto en la noche del 28 de marzo de 1990 a una gigantesca ave de unos 3 a 5 metros de tamaño que, con sus sonoros graznidos hicieron despertar sobresaltado al vecino. Sólo sería el comienzo de un misterio que no haría más que crecer en los días posteriores:

“No puedo más que mostrar mi extrañeza ante este inusual hecho: la noche del 28 de mayo, algunos vecinos del barrio de Les Corts nos despertamos ante los insoportables “graznidos” de una ave; no una la foto 1ave cualquiera; nuestro estupor fue inmenso al salir al balcón y ver una silueta negra de una ave de grandes dimensiones. Quizá debería medir entre 3 o 5 metros, y no exagero. Numerosos fueron los vecinos que lo vieron, y numerosos también los comentarios al día siguiente. Suponemos que en otros barrios, otras personas debieron verlo. ¿Qué era? Y lo que es más extraño: ¿Por qué no ha aparecido ninguna noticia en la prensa?” Pere Carbó, La Vanguardia, 10 de junio de 1990.

Un segundo avistamiento en el barrio de Guinardó.

A los cuatro días de haber salido a la luz la carta de Pere Cambó que relataba el avistamiento de una misteriosa ave cuyas dimensiones sobrepasaban las naturales, un vecino del barrio de Ginardó llamado José García García, contaba en el mismo apartado del diario que había tenido la misma visión en su barrio, y que los graznidos del animal hacían vibrar los cristales. José lo comparó con los avistamientos OVNI que tanto silencio procuraban en las autoridades gubernamentales.

“En relación con la carta publicada por don Pere Carbó, respecto a un ave negra de tremendas dimensiones avistada en Les Corts, quiero aportar testimonio de lo ocurrido hace tres o cuatro días en el barrio del Guinardó. De manera casi idéntica a la relatada por el señor Carbó oímos unos horribles y fortísimos graznidos, que incluso hacían vibrarlos cristales. Nos asomamos a las ventanas y vimos planear un ave gigante, de dimensiones mayores, a mi juicio, de las que apreció el señor Carbó. En mi opinión tendría unos 8 metros, de ala a ala. Su color era negro y la silueta muy parecida, sorprendentemente, a la de una paloma.
¿Por qué va a extrañar el silencio de la prensa? Sólo nos cuentan lo que quieren. ¿Y el de las autoridades? ¿No se mantiene parecido silencio oficial en el tema de los ovnis? ¿Acaso nos informan de mucho más que de los plazos de tributación?
Personalmente no me extrañaría que esta horrible ave fuera una mutación que estuvieran experimentando las palomas de Barcelona. Otro punto por investigar es la misteriosa desaparición de algunos gatos que se observó antes de la aparición del ave gigante, como si hubieran caído de los balcones, pero sin que se hallara el cadáver en las calles.” José García García, La Vanguardia, el 14 de junio de 1990.

Contestación de un botánico y faunista para explicar la especie del animal.

la foto 2Al día siguiente y viendo el revuelo establecido en la ciudad, Xavier Tutuasus, que se autodefine como estudioso botánico y faunista, envía a La Vanguardia una aclaración sobre la especie a la que pertenecería esta especie, argumentando que sería un ave conocido como “Avis Cervus” y que estaría extinto en la actualidad. De esta especie la única imagen existente es un fake, en la que se muestra a un ave de enormes dimensiones similar a un pterodáctilo, bestia que sobrevolaba los aires en la época de los dinosaurios. Su aclaración era ésta:

Como respuesta a la carta del señor Carbó (10-6-90), quisiera aclarar la procedencia y natura del ave en cuestión, objeto de rumores y desacertadas hipótesis. Se trata, con toda seguridad, del “Avis Cervus” o “Peritio”, especie que más de un eminente zoólogo reputa como desaparecida, prima hermana del “Ave Roc” y otros ilustres pájaros mitológicos. Fue descrita ya en el siglo XVI por el rabino Aaron Ben Chaim en un opúsculo consagrado a bestias fantásticas, del que disponíamos de algún fragmento depositado en la universidad de Múnich hasta la Segunda Guerra Mundial, tras la cual desapareció misteriosamente.
Aaron Ben Chaim, basándose en la obra de un autor árabe desconocido, mencionaba un tratado sobre el “Avis Cervus”, lamentablemente perdido en el incendio de la Biblioteca de Alejandría, donde se describía al curioso animal como mitad ciervo mitad ave, concluyéndose que, dada la sombra humana que proyectaban sobre la tierra, podían ser espíritus de individuos que murieron bajo el enojo de los dioses.
Con el ánimo de tranquilizar a la población, considero útil decir que tal especie es completamente inofensiva para el hombre y en modo alguno agresiva, limitándose en su triste peregrinaje hacia Madagascar —o tal vez la Atlántida— a provocar los sustos consiguientes por su terrible y pavoroso aspecto.” Xavier Tutuasus, La Vanguardia, 15 de junio de 1990.

 

Más casos durante todo junio de 1990. Comienzo de las críticas.

Día a día los testimonios en todo Barcelona aumentaban, haciéndose eco La Vanguardia en su tan leída “Cartas al director”, que eran el foco de atención de toda la opinión pública, necesitada de nuevas noticias y avistamientos de labuitre gigantesca ave de Barcelona.

Un testimonio destacado es el  ocurrido el 6 de junio a las 18:00 a Mercedes Vicén Callizo, que esperaba en la calle Espinoy a su hija montada en su coche cuando vio en el cielo una enorme ave negra.

Tras encenderse la mecha, surgieron testimonios de avistamientos en pueblos de la provincia de Barcelona como Gavá e incluso fuera de Barcelona como en Salou (Tarragona).

adele ptero 2[1] Pero tampoco tardaron en salir las cartas mandadas por  personas que habían escuchado el rumor y que se lo  tomaban como una mera gracia y carente de rigor  científico. Pronto comenzaron las sátiras y las críticas  ejemplificadoras en los que no faltaba la ridiculización de  personajes influyentes de la sociedad, además de poner en  duda los testimonios sobre el insólito animal.

También fueron duras las críticas a Xavier Tutuasus, en el Adele ptero que se pone en duda tanto su  profesión como su teoría del “Avis  Cervus” pues, según sus críticos, era imposible la existencia de un ave enorme que tuviera cuernos de ciervo y que sería más un animal mitológico que uno basado en la realidad.

Pasaron los meses y el insólito caso empezó a caer en el olvido y a ser tildado como una leyenda urbana propia de la ciudad de Barcelona, que se propagó cual bulo por toda la ciudad.

Tal es así que Antonio Ortí en su libro “Leyendas Urbanas de España” la historia del ave gigantesca de Barcelona es considerada como una historia que comienza como un avistamiento y que rápidemente corre la voz por toda la ciudad catalana.

Lo que es destacable es ese fenómeno en el que toda una ciudad llena de habitantes como es Barcelona, se alejó de los problemas cotidianos para ver el cielo en busca de una nueva aparición del ave de grandes dimensiones que sobrevolaba la Ciudad Condal ante la atónita mirada de los testigos que presenciaron lo insólito en esos cielos tan misteriosos y que tanto han dado, dan y darán que hablar.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *